Resident Evil 3 Remake se actualiza a consolas de nueva generación. Nosotros ya lo jugamos y te contamos nuestra opinión.
El 13 de junio, aterrizaron sorpresivamente las versiones de nueva generación de Resident Evil 7, Resident Evil 2 Remake y Resident Evil 3 Remake. Ahora toca el turno de probar la nueva versión del remake de la tercera entrega, que llega a PS5 y Xbox Series, además de aterrizar como actualización de mejoras gráficas a Steam.
La historia nos pone en la piel de Jill Valentine y su encuentro sorpresivo con un Raccoon City en pedazos. Esta vez podemos ver la historia desde un poco antes del inicio de la tercera entrega, poniéndonos más en contexto. El ataque de Nemesis irrumpirá su tranquilidad y empezará su lucha por escapar de Raccon City y de su archienemigo, todo esto mientras en paralelo Claire y Leon viven su propio problema en la misma ciudad.
Resident Evil 3 Remake es básicamente el juego original, pero con los gráficos del RE2 Remake y algunos añadidos en la historia. Por ejemplo, visitaremos zonas de la segunda entrega, como la comisaría minutos antes de que llegue Leon, incrementando así la conexión entre ambos juegos que ocurren casi en simultaneo.
El juego tiene una duración de aproximadamente 4 horas. El incio te agarra con la guardia baja, te sorprende y te pone las expectativas altas, pero mientras avanzas te vas dando cuenta que todo el juego trata de zonas pequeñas separadas donde hay que encontrar cosas para abrir una puerta y resolver ciertos puzles, y cuanto todo esto acaba te quedan muchas ganas de más.
Y en sí, el juego original era corto, pero a su vez en el original los puzzles eran un poco más exigentes, acá no parece haber reto con la posición de las vacunas, de los fusibles o de todas esas cosas que deberemos encontrar para seguir avanzando. Para incrementar un poco el tiempo de gameplay, tenemos dos capítulos donde controlaremos a Carlos Oliveira, coprotagonista de este juego. Con él volveremos a visitar la comisaría de Resident Evil 2 y buscaremos una vacuna para Jill en el hospital. Sin embargo, muchos estarán de acuerdo que las partes jugables de Carlos se sienten muy escasas, y que hubiera sido mil veces preferible, que cada personaje tenga su propia campaña.

Eso sí, pese a no tener Modo Mercenarios, ni finales distintos el juego logra ser super rejugable, por los logros y por su tienda, que se desbloqueará cuando termines el juego por primera vez. En esta tienda podrás comprar armas, habilidades y objetos que te darán ciertas ayudas en tus futuras partidas, necesarias sobre todo si quieres enfrentar el juego en dificultades como Hardcore, Pesadilla o Infierno.
Volviendo a la campaña, como en el juego original, volvemos nuevamente a enfrentarnos numerosas veces contra Nemesis. No sabemos si es por el avance gráfico, porque ya crecimos o la mezcla de ambos factores, pero Nemesis dejó de dar miedo, ahora se puede mostrar como un ser imponente persiguiéndonos a cada momento, pero más que miedo será molestoso, por bloquearnos el camino, por dispararnos, jalarnos del pie y hacer todo lo posible para que no podamos escapar.