Análisis: Thymesia

 Jugamos el souls de Team17 y OverBorder Studio, y te contamos nuestra opinión


Escribe: Retrotriped

No cabe duda que los juegos del tipo “Souls” están a la orden del día: niveles laberínticos, enemigos imposibles de vencer y tramas muy oscuras. En esa misma línea se encuentra Thymesia, un videojuego de acción en tres dimensiones, con una jugabilidad un tanto compleja y cuyas referencias beben directamente del gran abuelo Darksouls ¿Podrá considerarse un buen descendiente? Thymesia puede encontrarse en PS5, Xbox Series, Switch y PC. 

HISTORIA

Encarnamos a Corvus, un personaje ataviado con un traje de médico de la peste negra que, armado con una espada y una garra mágica, surcará el reino de Hermes buscando su identidad, mientras derrota a tantos enemigos se pongan en frente de él.

El juego no te cuenta mucho al iniciar. Se entiende que esto, de alguna manera es adrede, dado que el mismo personaje principal no tiene de ni idea de quién es o qué hace ahí. Tan solo avanzas unos cuantos metros y ya aparecen enemigos para atacarte sin piedad. Durante el recorrido, Corvus irá encontrando páginas rotas de libros antiguos que, más o menos y de forma críptica y desordenada, irán contando la historia de lo que ocurrió en ese lugar y, con algo de suerte, un poco sobre la identidad de nuestro personaje.


Sucede que el reino de Hermes se ha visto azotado por una enfermedad muy peligrosa que convirtió a todos en entes violentos y sedientos de sangre. No puede decirse que sean precisamente zombis, dado que siguen manteniendo, lo que parece ser, su humanidad.La apariencia de Corvus no termina siendo casualidad y es que notamos que a primera vista su misión termina siendo la de cualquier otro médico: curar la enfermedad, solo que en este mundo parece haber una sola medicina: la muerte.

GAMEPLAY

Estamos ante  un gameplay bastante metódico, estratégico y desafiante. Se requiere mucha habilidad, paciencia y resistencia a la frustración, pues aquí vas a morir muchísimas veces antes de superar un nivel. Cada combate, inclusive contra el enemigo más básico y “débil” del juego, puede ser el último si te descuidas. Todos aquí tienen la posibilidad de matarte de un solo golpe o, ya de suerte, dejarte con heridas graves.



Corvus, por otro lado, es un personaje ágil, pero no tan fuerte. Cuenta, principalmente, con dos armas: un sable y una garra mágica. Con estas armas causa dos tipos de daño al enemigo: primero, con el sable, genera heridas que, si no se siguen atacando en un breve periodo de tiempo, se van cerrando y curando hasta regenerar totalmente la salud del enemigo; es precisamente ahí donde entra la segunda arma: la garra mágica, llamada también “Garra infecta”, que genera daño directamente a las heridas causadas por el sable y es la que termina matando a los enemigos.

Es, precisamente, la adecuada combinación entre el uso del sable para abrir heridas y la Garra Infecta para dañarlas directamente, en dónde radica la complejidad estratégica del juego. Esto, sin contar con que casi todos los enemigos tienen lo que conocemos como  “armadura pétrea”, es decir, que tus ataques no interrumpen los de ellos y te fuerzan a esquivar, desviar o, ya de plano, escapar.

Corvus, por otro lado, gana “Fragmentos de Recuerdo” con cada enemigo derrotado. Estos fragmentos pueden usarse para subir su nivel y, por lo tanto, sus estadísticas como fuerza, vitalidad o capacidad de infección, además de la posibilidad de aprender nuevos combos y movimientos más letales.


Los “Fragmentos de Recuerdo” terminan siendo muy preciados en niveles más avanzados del juego, dado que estos solo pueden canjearse en ciertos puntos alejados del nivel actual y corres el riesgo de perderlos todos si un enemigo te vence (lo cual, recalco, es muy fácil y probable que suceda). Justo ahí en donde mueres, una especie de escultura fantasmagórica se erige guardando momentáneamente los “fragmentos” que hayas dejado en combate, esperando a que llegues al mismo punto de nuevo para recuperarlos. Esta estatua desaparecerá definitivamente si te matan de nuevo sin antes haberla alcanzado y con ella, tus preciados fragmentos.

Thymesia es un videojuego que premia la repetición. Tienes vidas infinitas y no hay penalizaciones por morir tantas veces como sea necesario (salvo la pérdida de tus “Fragmentos de Recuerdo” si es que no los consigues de nuevo, claro). De hecho, los enemigos vencidos vuelven a aparecer si es que llegas a un punto de control, lo que te da la posibilidad de vencerlos otra vez y obtener experiencia adicional. Este método de farmeo es duro y cansado, pero necesario si lo que buscas es fortalecer a tu personaje.

Algo que resalta muchísimo en este juego es, sin duda alguna, el apartado estético. Se nota el extremo cuidado de los desarrolladores por mostrar el mejor acabado posible no solamente en los gráficos, sino también en el diseño de personajes, de escenarios, la banda sonora y los impactantes efectos de sonido. 


Podemos definir todo lo sensorial en tres palabras: medieval, bizantino y gótico. Desde el diseño de personajes con aires grotescos e intimidantes, hasta escenarios barrocos, cargados de alucinantes efectos visuales que se pierden a simple vista.

La banda sonora cuenta con composiciones de corte melancólico en donde destacan los cantos gregorianos, acompañados de cuerdas, vientos y metales con ligeros toques sintéticos y electrónicos. 

El juego no cuenta con raytracing, tampoco tiene sombras dinámicas, no usa simulación de físicas y nada de usar ragdoll en sus personajes; características que, aunque son casi un estándar en todos los videojuegos actuales, nunca llegan a extrañarse aquí.

Las animaciones están tan bien logradas que sorprende mucho el no haber incluído voces para los personajes, más allá de simples gemidos y susurros en las pocas y pequeñas cinemáticas que hay.




¿MUY DIFÍCIL O, SIMPLEMENTE, INJUSTO?

El juego cuenta con muy pocos niveles (cuatro, para ser exactos), aquellos que se pasarían en una sola  sentada si no fuese por la elevada dificultad que tiene.Es aquí donde toca preguntarnos ¿es realmente así de difícil? ¿o estamos ante un juego injusto? No serán extrañas las veces en que un enemigo escondido te mate de un solo impacto, ni tampoco las veces que te asesten un golpe mortal justo en medio de una animación involuntaria.

En este juego los segundos desprevenidos (o sin controlar a Corvus) se pagan muy caro, por lo que termina resultando frustrante que ataquen al personaje mientras el juego detiene su movimiento por mostrarte una ventana emergente con un poco de historia. Las situaciones de este tipo se repiten en muchas ocasiones, por ejemplo cuando un enemigo ataca dos veces seguidas mientras tu personaje aún está en el suelo (sin poder moverse o controlarlo) o cuando, después de haber peleado por largos minutos y tener a un enemigo al borde de la muerte, este recupere toda su vida instantáneamente por salirse un poco del área de combate designada.



Durante toda la aventura aparecerán diversas situaciones cuestionables que pueden tildarse de injustas, o simplemente dejadas a propósito para aumentar la dificultad del juego. Es cierto que, tal como se dijo antes, Corvus puede revivir una infinidad de veces; pero esto no quita la tremenda frustración que sientes al momento de haber sido derrotado no por tu inexperiencia o mal juego, sino solo porque “el juego lo quiso así”.

Son estas pequeñas pero muy valiosas peculiaridades las que, de alguna manera, terminan definiendo la elevada dificultad del título. Hay algunos que defenderán estas mecánicas porque “así son los juegos de este tipo”, mientras otros no podrán encontrarles ninguna explicación. Lo que sí se tiene claro, es que la dificultad de Thymesia está elevada de “forma artificial”.



Conclusión:

Thymesia es un buen  juego de acción, con aires de RPG, muy al estilo de otros juegos similares del tipo Darksouls o Bloodbourne, en donde tu personaje se enfrascará en combates gloriosos, llenos de animaciones impresionantes, efectos deslumbrantes y mecánicas basadas en estrategia y mucha paciencia.

Aunque no cuenta con sombras dinámicas, ni simulación de físicas reales, el entorno gráfico está tan bien trabajado que estas carencias nunca se extrañan y, por el contrario, podría pensarse que solo perjudicarían el desempeño global del juego en máquinas más modestas o, simplemente, en detrimento de bajar los fotogramas por segundo.

Es cuestionable, sin embargo, el uso de diversos métodos que pueden aumentar la dificultad de forma artificial, como quedar totalmente vulnerable ante los avisos del mismo juego o que los enemigos llenen totalmente su barra vida solo por alejarse de la zona de combate invisible que se les fue asignada.

La historia de Thymesia, además, no es que sea la gran cosa. Por momentos, solo pareciera que primero diseñaron un excelente personaje, luego hicieron el juego y finalmente buscaron cualquier pretexto para darle un contexto oscuro y gótico. No se siente una motivación real por jugarlo, más allá de solo disfrutar de un excelente y ágil gameplay, mientras vas recorriendo los vistosos mundos de este videojuego.


LO BUENO:

El gameplay muy metódico, basado en la paciencia y estrategia

La estética general, tanto visual como sonora. Un espectáculo.

Corre sin lag y a 60 FPSs en máquinas modestas.


LO MALO:

Mecánicas cuestionables para hacer más difícil al juego

Una historia vaga y que no causa interés.

La poca rejugabilidad del mismo, a pesar de sus distintos finales.


NOTA

70/100


Análisis hecho con un código de PC brindado por Team17*

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