Análisis - Dragon Ball: The Breakers

¡Espera! ¿Un juego de Dragon Ball sin Gokú? Efectivamente. 


Escribe: Retrotriped

Dragon Ball: The Breakers es un videojuego multijugador asimétrico que rompe totalmente con todas las convenciones establecidas en los títulos inspirados en este mítico anime.

Con mecánicas frescas y un entorno ambientado en el mismo universo de Dragon Ball Xenoverse, llega esta nueva propuesta que desprende muchas curiosidades innovadoras, pero también varias oportunidades perdidas que podrían llegar a entorpecer la experiencia.



HISTORIA

Se han abierto grietas dimensionales por todo el universo, las mismas que absorben y congregan a ocho seres de distintos mundos y épocas en un solo espacio. Ahora, estos personajes deberán recolectar unas llaves de poder que tienen la capacidad de activar la máquina del tiempo de Trunks, subirse en ella, cerrar la brecha temporal y volver a sus propias realidades.Todo sería fácil sino fuese porque uno de los absorbidos siempre va a ser uno de los tres enemigos más letales del universo de Dragon Ball: Freezer, Cell o Buu y tendrá como misión aniquilar al resto de jugadores.

Esta propuesta de multijugador 7 vs 1 es única en toda la historia de Dragon Ball y llama mucho la atención que no seamos los típicos guerreros Z a los cuales estamos acostumbrados, sino simples humanos, comunes y corrientes, confundidos, desorientados y débiles ante un enemigo un millón de veces más fuerte que nosotros.

La historia del juego se narra en un escueto tutorial de no más de diez minutos de duración. Ahí conoceremos a Bulma, Trunks, Oolong y hasta al granjero que encontró a Raditz en el lejano primer episodio de Dragon Ball Z. No hay más y tampoco es que se necesitara. Una vez explicadas las circunstancias, el juego te manda a buscar partidas en línea.




UN GAMEPLAY MUY DIFERENCIADO

En este juego controlamos a nuestro personaje desde la espalda y, solo en momentos muy específicos, en primera persona.Estamos ante un mundo tridimensional, podría decirse que abierto dentro de su pequeña extensión, pero lleno de entresijos, elevaciones, cavernas, lagos y cientos de lugares más en los que esconderse.

Cuando toca sobrevivir…

Jugar como uno de los supervivientes es más un acto de ser cuidadoso y coordinado, que agresivo, pues eres tan vulnerable que bastan un par de golpes del jugador enemigo para aniquilarte y sacarte de la partida.

Es importante saber usar el entorno que te rodea, caminar agachado, estar atento a los sonidos del enemigo, saber cuándo esconderte, rodear obstáculos y, por sobretodo, usar correctamente los diversos ítemes que tienes a tu disposición. Estos ítemes se conseguirán en alijos que están desperdigados por diversas partes del mapa y su uso oportuno puede marcar la diferencia entre vivir o morir.



Si a pesar de ello todo fallas, tendrás una última oportunidad: absorber el alma de uno de los antiguos guerreros Z (entre los cuales está Gokú, claro que sí) y usar sus habilidades para enfrentar al enemigo.  Esta transformación, sin embargo, no es eterna, dura solo unos cuantos segundos y es más un movimiento estratégico de emergencia, que ofensivo.

Tu misión como superviviente será la de conseguir llaves de poder, las que se usarán para activar la máquina del tiempo de Trunks y escapar junto con los otros que hayan logrado resistir todos los obstáculos de la partida.

O cuando tienes que destruir…




Jugar como Cell, Freezer o Buu, por otro lado, se trata únicamente de ser lo más alevoso posible. Teniendo un escenario enorme bajo tus pies, puede que los primeros minutos sean confusos y no sepas a dónde ir. Es solo cuestión de tiempo que aprendas a ordenar tus ideas, detectes a los supervivientes y vayas de frente a aniquilarlos.

Tu poder, inclusive desde las fases más tempranas del juego, será infinitamente mayor que el de cualquier superviviente; aún así siempre empezarás como Larva cell, Freezer nivel 1 o Spopovich. A medida que logres vencer a supervivientes o absorber ciudadanos (NPCs desperdigados por el mapa) tu nivel irá aumentando para, eventualmente, hasta alcanzar las fases definitivas: Cell Perfecto, Freezer nivel III y Buu pequeño y con ello, habilidades cada vez más destructivas.

Tu misión, básicamente, consiste en encontrar a los supervivientes y matarlos en el lapso máximo de 15 minutos, pero si no tuviste tanta suerte en esta fase, aún tendrás la oportunidad de destruir la máquina del tiempo de Trunks antes de que esta despegue. En este momento debes esperar ataques coordinados de los supervivientes que, con el poder de los guerreros Z absorbidos, intentarán darlo el todo por el todo con el fin de que no evites el escape.




ESTÉTICA DRAGONBOLLEZCA

Lo que más llama la atención en este juego es la estética totalmente inspirada en Dragon Ball. Los modelos de los personajes, a pesar de ser en 3D con líneas de trazo simuladas, respetan fielmente el aspecto gráfico del anime original.

Antes de ponerte a jugar cuentas con un creador de personajes, con muchísimas opciones cosméticas que no solo se reducen al color de piel y ropa, sino a detalles tan específicos como las cejas, ojos, nariz y boca. Todos estos elementos están derivados directamente de los dibujos realizados el maestro Toriyama y, dedicándole el tiempo necesario, pueden llegar a combinarse para formarte a ti mismo dentro del juego.

La música, por otro lado, aunque se siente también parte del universo, llega a ser monótona, genérica y aburrida. Hay momentos en que esta no corresponde con la situación que se vive en pantalla. No han sido pocas las veces en que llega a compararse con una melodía de ascensor.

No puede decirse lo mismo de los efectos de sonido, que sí están extremadamente bien cuidados, desde la explosión de una cápsula reventándose, hasta el peculiar sonido que hace Cell al caminar.



EL JUEGO ES DURO, COMO LA VIDA

A pesar de todo lo expuesto, Dragon Ball The Breakers termina por ser repetitivo muy pronto. Es cierto que contamos con varios escenarios en cada partida, cada uno con geografía y sorpresas diferentes, pero la mecánica asimétrica puede no ser del gusto de todos. Pareciera no estar tan bien balanceada.

En primer lugar, siendo superviviente, solo si eres muy cuidadoso y realmente dedicado a ello podrás llegar al final de la partida. Casi no existe manera de que puedas enfrentarte directamente al enemigo (o te costará mucho). Esto se resume en muy poco tiempo para practicar el modo de pelea y, por ende, muchas derrotas consecutivas. Una vez que este te encuentra, ya puedes considerarte fuera de la partida.

Por otro lado, el jugar como enemigo es más un golpe de suerte que una elección. Es cierto que puedes indicarle al juego que deseas tomar la posición ofensiva en la siguiente partida, pero este será el que finalmente decide si darte esa posibilidad o no. Pasarán, al menos, unas cinco partidas como superviviente antes de que puedas jugar como enemigo, lo cual también limitará el que puedas practicar tus habilidades exploratorias.



Aunque en versión PC no se han presentado problemas de matchmaking (al menos no durante el tiempo de redacción de esta reseña), se ha detectado que en consolas sí los hay. Según últimos reportes, hay apenas poco menos de dos mil jugadores en línea, lo cual evidencia un peligroso grado de desinterés por esta nueva propuesta. Esto podría arreglarse pronto añadiendo crossplay entre plataformas.

Y finalmente, el juego nunca te enseña qué hace cada ítem o cómo funciona. Faltan un par de tutoriales más. La curva de aprendizaje es muy empinada y más aún si eres el enemigo pues, como tal NO TIENES UN TUTORIAL. “Te tiran a la piscina” sin más.



UN JUEGO DE PAGO CON… ¿MÁS PAGOS?

Y sí, finalmente la cereza sobre el pastel. Cada vez son menos los juegos que te ofrecen todo el contenido con tan solo ser bueno en el mismo juego. Es una tendencia en alza aquello de pagar aún más por algo que ya pagaste. Lamentablemente, Dragon Ball the Breakers sigue por ese camino.

Existe una tienda in-game con muchísimos accesorios cosméticos, de los cuales un porcentaje muy alto se compra con dinero aparte. Esto no queda ahí no más, pues adquirir los espíritus de ciertos guerreros Z también cuestan dinero real.

Puedo creer que por lanzamiento han sido algo dadivosos otorgándonos opciones cosméticas variadas, pero se siente una notable necesidad a futuro por llenar a este juego de cientos de objetos adicionales con el fin de exprimirlo al máximo y a más no poder.Hay una línea muy delgada entre contenido descargable adicional, fruto de un arduo trabajo extra; y contenido bloqueado de raíz, con el simple objetivo de sacarle más dinero al jugador.



CONCLUSIÓN

Dragon Ball The Breakers es un título que resalta mucho por dos aspectos: primero, la propuesta de hacer un juego en el cual Gokú no es el protagonista y segundo, una perfecta estética que respeta al canon oficial.

Sus partidas asimétricas 7vs1 terminan siendo muy difíciles de balancear de forma natural, lo cual se empeora aún más por el tutorial tan corto y escueto que se te brinda al iniciar el juego por primera vez. Llama mucho la atención contar con un creador de personajes, el hecho de poderte graficar dentro del estilo Toriyama termina siendo todo un plus.

No hay crossplay, lo cual podría llevar a eventuales problemas al momento de encontrar partidas y una vez que las encuentras, no hay garantía de que puedas jugar en el bando que elegiste. Esto conlleva a pocas sesiones de práctica, no permitiéndote perfeccionar habilidades a tu ritmo.

LO BUENO:

La estética visual.

Controles fáciles de aprender.

Partidas que se pasan rápido.

Propuesta totalmente diferente a lo visto antes.


LO MALO:

No existe chat ni ninguna forma de comunicación

No hay crossplay. Tendencia a tiempos extendidos en el matchmaking

Juego repetitivo luego de algunas partidas.

No se te permite practicar a tu ritmo y cuesta aprender a dominar el juego.

Se nota un desbalance natural en el juego.

Un apetito naciente por las microtransacciones.


NOTA:

65/100

Análisis hecho con un código de Steam brindado por Bandai Namco*


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