Análisis: God of War Ragnarok

Kratos y Atreus regresan para su aventura más grande hasta la fecha. Nosotros ya la jugamos y esta es nuestra opinión


Sony Interactive Entertainment y Santa Monica Studio publicarán este 9 de noviembre en PlayStation 4 y PlayStation 5, God of War Ragnarok, ¿Cumplirá la secuela de God of War nuestras expectativas? Luego de jugarlo y terminarlo de manera anticipada , te contamos nuestra opinión.

God of War Ragnarok se posiciona en la historia inmediatamente después de la entrega anterior. Exactamente después de la escena final del anterior juego cuando Kratos y Atreus regresan a casa y son atacados por Thor. Claro, el juego se toma un tiempo para relatarte algunos eventos previos a ese momento.  Thor llegaría acompañado de Odin, y no exactamente en búsqueda de matar a Kratos, sino con una proposición de tregua, de parar la violencia. Por otro lado, tenemos a una Freya sedienta de venganza, aprovechando la mínima oportunidad para asesinar a Kratos, mientras que este se siente culpable e intenta evitar cualquier confrontamiento con ella. 

God of War Ragnarok se siente como la parte 2 de la historia, más que como una secuela. Si disfrutaste God of War, pero tuviste esa sensación de una historia que se queda a la mitad, es precisamente porque siempre pensaron Ragnarok como un cierre. Un ejemplo es que Asgard, Vanaheim y Svartalfheim estaban presentes desde el anterior título en el viaje entre reinos, pero no había manera de ingresar a ellos. De alguna manera es como que el juego siempre estuvo pensado en dos partes,  y como se imaginarán, acá veremos el gran cierre de esta historia.

-Aviso spoiler-
A continuación tendremos spoilers menores, como apariciones de ciertos personajes o mecánicas. Aunque no haremos ningún spoiler mayor que pueda arruinarte la experiencia de juego o malograrte alguna sorpresa narrativa.


En el primer título, Atreus se mostraba algo inmaduro. Al descubrir ser Loki, el ego se le fue por las nubes y tuvo algunos problemas con su padre. Acá vemos a un Atreus mucho más maduro, pero interesado aún en saber más de sus orígenes. Nuevamente tendrá algunas diferencias de objetivos con su padre, lo que llevará esta vez, a separar caminos en muchos momentos.

A diferencia del primer título, Kratos y Atreus no estarán juntos todo el tiempo, digamos que la mayor parte del juego, ambos se la pasarán por caminos separados, viviendo aventuras cada quien con un compañero de turno diferente. Esto quiere decir que en este juego no solamente tomaremos el control de Kratos, sino que vamos a poder controlar totalmente a Atreus. En sí, los personajes del juego con su propio árbol de habilidades y equipo serán tres: Kratos, Atreus y Freya, aunque la última solo será de support. De igual manera tendremos, al menos 3 personajes más de support sin árbol de habilidades, que acompañarán a nuestro protagonista de turno, por uno que otro arco de la historia. 

La jugabilidad de God of War Ragnarok es muy continuista por el lado de Kratos. En esta oportunidad tendrá sus espadas y su hacha de siempre, con los movimientos y combos que ya conocemos, pero sumando una que otra habilidad nueva. Tendremos nuevamente un árbol de habilidades por cada arma, además empezarán de nivel 1, teniendo la oportunidad de mejorarlas hasta el 9. Una tercera arma se unirá más adelante, cambiando un poco las mecánicas de batalla con Kratos. Además, tendrá igual su árbol de habilidades y mejoras (no revelaremos cual es para evitar spoilers), pero también será de bastante utilidad fuera de batalla.


El golpe de aire fresco llega con Atreus. Como saben, su especialidad es el arco y flecha. En este caso, el personaje puede disparar distintos tipos de flecha para atacar de lejos, pero también podrá atacar de cerca usando su arco como si fuera una espada. Sin duda una mecánica necesaria para que el personaje pueda desenvolverse como jugable en un título como este.  A diferencia de Kratos, Atreus es más ligero y rápido, aunque es de esperarse no tan fuerte. En compensación, los enemigos de su arco no serán tan fuertes como los que enfrenta Kratos. En sí, su jugabilidad es muy fluida, y nos hace pensar que Atreus está a la altura de protagonizar su propio spin off.

Cuando Atreus está como support de Kratos, nuevamente podemos indicarle cuando usar flecha o cuando usar su especial. También cuando disparar flechas sónicas para romper alguna plataforma o obstáculo. A eso se le suma una nueva magia para las flechas, las flechas de sello, que intensifican el daño de un arma, por ejemplo colocando sellos puedes intensificar el fuego de las espadas y quemar enredaderas de arbustos;  también con los sellos podrás bloquear un engranaje con tu hacha, y al retirarla, hacer que este engranaje permanezca bloqueado con el sello. Cuando Atreus está ausente para Kratos, Freya sería el personaje que cumpla con esta mecánica.


Alternar entre Atreus y Kratos le sienta muy bien el juego. Una secuela en donde solo hubieras controlado a Kratos, usando un sistema de peleas 70% heredado del juego anterior, pudiera haber convertido la experiencia en algo cansado o repetitivo. Acá alternar entre ambos, le da una bocanada de aire fresco al juego. De igual manera, el cambio continuo de los personajes de support, ayuda bastante a mantener más interactivo y entretenido nuestro viaje. Entre los personajes de support destacamos a Angrboda, que nos hubiera gustado mucho tenerla más presente en el juego por lo llamativo y vistosos de sus ataques. 

God of War Ragnarok se desarrolla en varios sitios en común que el primer título, por lo que veremos varios escenarios familiares.  No obstante, aunque los escenarios gélidos se han vendido como la cara del juego, por la temáticas de Asgard, en esta secuela no faltarán los escenarios coloridos y llenos de vida. Incluso acá tendremos más escenarios llenos de luz y colores chillantes, a comparación de su antecesora, y todo esto en la PlayStation 5, consigue verse de maravilla. No obstante, tampoco faltan los lugares oscuros, con poca luz, donde se juega con los reflejos, los rayos de luz, el fuego, cosas que consiguen resaltarse más en las consolas de nueva generación y con el HDR encendido.


Respecto a la narrativa, la historia está contada de manera nada predecible. Los nuevos personajes gozan de bastante carisma: como la hija de Thor, que se hace amiga de Atreus; Thor, que transmite empatía rápidamente y divierte por sus situaciones con el alcohol; Odin, que tiene un gran sentido de humor, teniendo las frases precisas en todo momento, además de ser una figura patriarcal bonachona; y por otro lado, Heimdall, se muestra como el villano en todo momento, siendo egocéntrico e insoportable. 

Lo bueno de los "villanos" de esta entrega es su dualidad. No necesariamente son tan villanos, ni solo tienen intenciones malas. Las intenciones no están tan marcadas en el juego, por lo que salvo Heimdall,  hasta ya avanzado el juego, no te queda claro quien es el villano o si hay batallas que se pueden evitar. Por otro lado tenemos a un Kratos, que en todo momento está intentando evitar derramar sangre en vano, y de cierta manera hay un dilema entre querer huir o enfrentar de una vez por todas sus problemas.

God of War estaba plagado de puzzles, generalmente sencillos, pero lo suficientemente complejos para tenernos retenidos unos cuantos minutos. Ragnarok sigue este camino, pero esta vez presenta puzzles mucho más novedosos y mejor pensados. La manera que se juega con los elementos del escenario muchas veces es sorprendente. Lo mejor, es que nunca deja de ser intuitivo, siempre está más o menos claro, que hacer. 


Como saben, God Of War no terminó con su nota más alta, nos hizo sentir que faltaba un eslabón para concluir el camino. Como mencionamos, este fin inconcluso estaba ideado pensando en este juego. Ahora no habrá de qué preocuparnos, pues tendremos un cierre magistral, con un arco final muy impactante y lleno de acción. Lo mejor de todo es que el argumento es muy engañoso y hasta poco antes que empiece esta recta final, posiblemente no quede claro ni con quien tendrás que enfrentarte. 

Sobre la exploración, Kratos tendrá una brújula que le indicará siempre hacia donde ir. Solo hará falta rastrear nuestro objetivo, y seguir el punto del marcador en la brújula. No obstante, en el camino de Atreus no tendremos esa ayuda, es por eso que sus rutas, muchas veces serán más lineales, o sino, contaremos con un personaje que nos sirva de guía o un objeto.

Al igual que en la anterior entrega, God of War Ragnarok esconde mucho más en su mundo, que su historia principal. Si bien acabar el juego, puede tomarnos un promedio de 30 horas, lo que esconde su mundo, sus misiones secundarias, jefes secretos y coleccionables, podrían hacernos duplicar tranquilamente las horas de juego. Además de tener nuevamente el mayor enfrentamiento, como un boss opcional post game, que volverá a poner a juego nuestras habilidades y paciencia. 




El juego posee 5 dificultades, siendo la normal y recomendada 'Dame Equilibrio', Dame Misericordia y Dame God of War se posicionan como difícil y muy difícil. Mientras que encontramos "Dame Honor", un modo fácil para quien se le haga difícil el Modo Normal o alguna batalla en concreto, y Dame un Cuento, que sería solamente recomendado para quienes no acostumbren a jugar videojuegos.

Sobre el dualsense, el juego aprovecha bien sus bondades. La vibración háptica nos acompaña en la batalla, al correr, sensorialmente ayuda mucho a la experiencia en todo momento. El gatillo adaptativo generalmente no se usa para las batallas comunes y se guarda para ciertas habilidades y momentos en específicos, una opción bien pensada, dado lo rápidas de las batallas. En cuanto a los efectos de sonido del mando, son muy sutiles, algunos efectos de entorno en cuevas o ciertas sonidos se pueden escuchar en sus bocinas, pero nada que merezca la pena para dejar de usar headsets. 



Gráficamente el juego luce maravilloso. Amerita volver a decir, nadie aprovecha mejor la potencia de las consolas que la misma PlayStation.  Nuevamente nos encontramos con un ejemplo gráfico de como debería ser un juego triple A. En PS5 podemos elegir entre modo rendimiento a 4K dinámicos y 60 FPS y Modo Calidad a 4k con 30 FPS, aunque podríamos decir que muchas veces se mantiene entre 30 y 40. También hay modos habilitados para pantallas de 120 hz y frecuencia de actualización variable, que más o menos juegan con rendimientos similares a los normales. No hay modo a 120 fps. 

Respecto al sonido, el juego posee un gran OST, se reciclan algunos temas de la anterior entrega, pero encontramos muchos nuevos. Por otro lado, el juego cuenta con voces en español latino, así que si no eres fidelista de voces originales, acá encontrarás un doblaje de bastante calidad. Finalmente, recomendamos jugar el título con headsets para hacer la experiencia más inmersiva. En las opciones de audio no tendrás que hacer mucho, pues siempre detectará desde tu consola, que dispositivo está conectado y enfocará su audio según este. 




Conclusión: 


God of War Ragnarok es un cierre magistral del arco que quedó a medias en el 2018, se siente como la segunda parte que cierra el ciclo. Pese a que hereda bastante de su gameplay, el juego posee las innovaciones necesarias para mantenerse divertido y con buen ritmo, en las 30 horas promedio que puede durar. El juego no centra todo el protagonismo en Kratos y esta es una jugada arriesgada, dado a lo conservadora que había sido la saga en ese sentido. Las mecánicas de pelea de Atreus están muy bien implementadas, y nos hace pensar que está listo para un juego en solitario. Por otro lado, la historia nos regala, quizás los mejores personajes que la franquicia ha logrado introducir. 



Lo bueno:

- Es incluso más largo que su antecesor
- Los personajes introducidos en esta entrega 
- Que el juego se alterne en momentos con Kratos y momentos con Atreus
- Lleno de momentos emotivos


Lo malo

- El árbol de habilidades de Atreus se queda algo corto
- Si no has jugado el antecesor, puede que narrativamente estés algo perdido


NOTA
100/100 

Análisis hecho con un código de PS brindado por PlayStation Latam

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