Análisis: Pac-Man World: Re Pac

 Jugamos el Remake de Pac-Man World y te contamos nuestra opinión

Escribe: Retrotripped

Los noventas nos regalaron la oportunidad de ver a nuestros personajes de videojuegos favoritos en tres dimensiones. La PlayStation 1 y la Nintendo 64, máquinas capaces de procesar gráficos a 64 bits, incentivaron tanto a desarrolladores como a jugadores, a plantearse cómo es interactuar con videojuegos ambientados en entornos tridimensionales. Casi todos los personajes acudieron a la fiesta de los gráficos poligonales, no siendo la excepción el emblemático Pac-Man.

Bien asentada la primera Play Station, en el año 1999, y a 20 años de su creación, nuestro comebolitas preferido protagonizó su primer juego en tres dimensiones: Pac-Man World, un título que logró homenajear la trayectoria de este personaje en un juego de aventura de plataformas que incluía, al mismo tiempo, muchísimos guiños a sus juegos anteriores. 23 años después, Namco nos pega en la nostalgia lanzando Pac-Man World Re-Pac: un remake del Pac-Man World original que no solo tiene la responsabilidad de hacer honor al juego que representa, sino también, a rendirle tributo a uno de los personajes más importantes de la historia de los videojuegos. ¿Estará a la altura?

Pac-Man World Re-Pac es, tal como se dijo antes, un remake del Pac-Man World original, lanzado hace 23 años para la Play Station One. A simple vista nos encontramos ante un título bastante conservador, pues aunque mejora y corrige muchas características del juego original, no va más allá en su exploración por ofrecer algo nuevo e, incluso, presenta ciertas falencias que no existían en el juego original.


Resulta que un día la familia de Pac-Man es secuestrada por Toc-Man: un tipo de robot malvado con una apariencia similar a nuestro héroe y que está celoso de su popularidad.Ahora Pac-Man deberá visitar la Isla Fantasma, el hogar de Toc-Man y en donde deberá rescatar a su familia que se encuentra desperdigada por cinco ecosistemas muy bien diferenciados: la Zona de Piratas, el Área Espacial, las Dunas Egipcias, el Circo Fantasma, la Fábrica de Metales y la Mansión Embrujada.

Pac-Man World Re-Pac es un juego de plataformas en tres dimensiones. Puedes mover a Pac-Man en cualquier dirección, desde una vista superior y ligeramente picada.Para sortear los diferentes obstáculos que se le presentan, nuestro personaje cuenta con cuatro movimientos: salto, rodada, disparo de pastillas y flote.

El salto, como podrás imaginar, permite al personaje sortear obstáculos que están al nivel del suelo. Este movimiento, sin embargo, puede potenciarse si haces que Pac-Man rebote sobre su propio trasero. Además de ganar mayor altura, esto permite aplastar enemigos.La rodada, por otro lado, carga un poco de energía en nuestro personaje para luego liberarla en forma de impulso que, además de dotar a nuestro personaje de mucha velocidad por un par de segundos, también elimina enemigos por impacto.El disparo es un movimiento netamente ofensivo que permite a nuestro personaje lanzar las pastillas que previamente ha recogido durante su aventura directamente a la cara de sus enemigos. Por último, el flote, hace que Pac-Man se mantenga en el aire -después de haber saltado- por unos segundos, avanzando lentamente, para corregir alguna trayectoria o movimiento mal calculado.


El objetivo de este juego no consiste en comer todas las bolitas amarillas de un determinado nivel (como suele ser costumbre en la saga original), sino en llevar a nuestro personaje desde el punto de partida, hasta el final, sorteando todas las trampas que puedan presentarse, además de los enemigos.

Pac-Man cuenta con un medidor de vida que le permite soportar hasta tres impactos dañinos, antes de perder una vida.Durante su recorrido, muy fiel a su estilo, encontrará centenares de frutas que podrán usarse como llave para abrir puertas cerradas o caminos secretos, muchas veces con bonificaciones interesantes o, simplemente, más vidas.

El único power up que Pac-Man encontrará durante la partida es una bola de metal que lo hará invulnerable por un periodo de tiempo, además de permitirle sumergirse dentro del agua para encontrar más bonificaciones.



Los niveles aquí son largos y llenos de caminos ocultos y trampas. Tienen checkpoints que te permiten revivir en un lugar determinado sin tener que repetir todo el nivel si es que mueres. De hecho, los enemigos son tan sencillos de vencer y evadir que muy pocas veces terminarás muriendo por culpa de ellos, no así con el escenario, que llegará a desesperarte si no puedes pasar una determinada sección.

Probablemente el punto más álgido del gameplay en este juego se encuentre en los jefes de área, aquellos que no tienen una forma exacta de ser vencidos, sino que cada uno cuenta con una especie de minijuego que pone a prueba realmente tus capacidades como jugador, además de tu destreza y habilidad. Estos minijuegos son tan originales que cambian radicalmente el esquema del juego cuando llegas a ellos, por ejemplo, el jefe de área de la zona del Circo Fantasma te someterá a una carrera de carros en primera persona. Sí, a lo Need For Speed.

Estamos ante un título desarrollado enteramente en tres dimensiones. Todos los entornos, elementos, enemigos y personajes están perfectamente diferenciados el uno del otro y presentan una estética colorida y brillante, incluso en zonas oscuras.



Es evidente que el cambio generacional de consolas nos permite ver personajes más definidos con respecto a los originales, pero no ha habido ningún interés en darles ningún tipo de retoque o rediseño especial. De hecho, todos los personajes y elementos son exactamente iguales a sus predecesores.

Donde sí se nota un extraño interés especial es en los escenarios y jefes de área: los primeros no porque hayan cambiado su estructura base, sino porque ahora gozan de muchísimos detalles interesantes y texturas de alta calidad que dotan al juego de una gran profundidad visual, y los segundos porque son las únicas entidades que sí han sido rediseñadas para adecuarse a estos nuevos tiempos.

Causa mucha extrañeza, sin embargo, que el juego no pueda correr fluidamente de fábrica, y es que en consolas como la Nintendo Switch, debe activarse el “modo rendimiento” que le baja calidad a las texturas, reduce efectos visuales, sombras y luces para poder ejecutarse a 30 FPS. Se agradece esta opción, pero es extraño que la incluyan en un juego que, en teoría, está optimizado para tal plataforma.


Probablemente el punto más débil del juego se lleve este apartado. No es que las melodías no sean divertidas, de hecho, son muy alegres, emblemáticas y muy características, pero no han recibido NINGÚN TRATAMIENTO ESPECIAL para este remake. Al contrario, se nota una compresión sonora que degrada muchísimo la calidad de las pistas con respecto a las originales. Da la impresión que dejaron este punto para el final, que no alcanzó tiempo, que solo extrajeron las canciones del juego original y que utilizaron algún conversor barato para poder utilizarlas.

Dejando aparte la comparativa, Pac-Man World Re-Pac cuenta con melodías divertidas, que te remontan a un entorno de caricaturas, con ciertos toques épicos en puntos exactos, pero que podrán apreciarse mucho mejor en el juego original.


COMPARATIVAS

Tal como puede leerse, este título es casi un copia y pega con respecto al original, pero con muchos tropiezos que no se terminan de comprender.

Cinemáticas:

El Pac-Man World original tenía solo unas cuantas cinemáticas: al principio, antes del jefe final y al acabar el juego, pero contaban con una correcta dirección visual y, lo más importante, actores de doblaje que daban carisma a los personajes. En esta reedición hay muchas más cinemáticas, pero se han reemplazado las voces por sonidos al estilo “waka waka” y, lo que es peor, están mal animadas, siendo muy evidente cuando los pies de los personajes se hunden bajo la tierra al caminar.

Efectos visuales:

Llama mucho la atención que un juego del 99 pueda mostrar todos los efectos visuales que ha necesitado con las limitaciones tecnológicas de la época, con respecto a este remake que debe quitar tales efectos visuales con el fin de ejecutarse más fluidamente en una consola que es mucho más potente que la original.

Dificultad muy reducida:

¿Problema? ¿Ventaja? Es cierto que Pac-Man World es un juego que debe pasarse con paciencia. No es un Dark Souls, pero tampoco es un Fruit Ninja, sin embargo la cultura de la “cero frustración” lo llena de avisos que pareciera que rogaran al jugador a no desanimarse por morir tantas veces. Las notificaciones constantes sobre lo que debes y no debes hacer en cada sección están a la orden del día y, por si fueran poco, el juego te ofrece cambiar al “Modo fácil” si nota que pierdes muchas veces en un determinado lugar. El modo fácil, solo para que lo sepas, no guarda tu puntaje, tapa todas las caídas y debilita a todos los enemigos.



Conclusión:

Con todo lo expuesto, Pac-Man World Re-Pac es un juego disfrutable, preciso para pasar un rato entretenido. Es uno de esos títulos que puedes terminar en una sola sentada, sin muchos problemas.Sus mecánicas son muy sencillas de entender y dominar, además que superar cada desafío en sus niveles te hace sentirte un poco más inteligente cada vez.

Lo que más llama la atención son los jefes de área, que no siguen un esquema predeterminado al momento de enfrentarte a ellos, sino que ofrecen situaciones y experiencias que hasta cambian la naturaleza total del juego, maximizando la diversión. Es un remake con muchos aciertos, pero también muchas decisiones debatibles para los que podemos compararlo con el juego original, del 99.

Lo bueno: 

- Escenarios vistosos y enfrentamientos con jefes muy divertidos.

- Jugabilidad mejorada con respecto a la versión original.

- Diseño de niveles inteligente, llenos de puzzles desafiantes.

Lo malo:

- Mala optimización gráfica.

- Banda sonora sin ningún tipo de tratamiento especial.

- Muy poca rejugabilidad, una vez que se completa el juego.


NOTA: 

80/100

Análisis hecho con un código para Switch brindado por Bandai Namco*

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