Análisis: The Last of Us Part. 1

 Jugamos el remake de The Last of Us y te contamos nuestra opinión

The Last of Us part 1 Remake análisis

El 2 de septiembre Sony Interactive Entertainment y Naughty Dog pondrán a la venta, en exclusiva para PlayStation 5, The Last of Us Part. 1, remake de la primera entrega que hace uso del motor gráfico de su secuela, y además aprovecha las ventajas y tecnologías de la nueva consola de Sony. 

The Last of Us Part 1 es un remake que toma los moldes del juego original y renueva totalmente el apartado gráfico. Si a simple vista creemos que no hay mucha diferencia, seguro es porque los recuerdos de nuestra cabeza nos están jugando una mala pasada,  y no es de extrañar puesto que todo en el juego permanece en su mismo lugar, sin añadidos, ni recortes. Así que para poder comprobar la abismal diferencia entre el remake y la versión original, habrá que ver una al costado de la otra.

Para los pocos que no han jugado antes The Last of Us, el juego empieza en el inicio del descontrol de una pandemia zombie desde el punto de vista  de Joel, viendo como pierde a su hija y como la civilización empieza a desmoronarse. 20 años después, veremos como la sociedad parece haberse adaptado a un nuevo estilo de vida, intentando convivir en un mismo mundo con los infectados. Un día, Joel tendrá una misión importante, escoltar a una niña inmune llamada Ellie, que podría ser la  solución a la pandemia, ofreciendo inmunidad a los seres humanos por medio de una vacuna trabajada a partir de su sangre.  De cierta manera, Joel terminará reavivando ese amor de padre con la presencia de Ellie

The Last of Us Part 1 review remake

Estamos ante un shooter en tercera persona de acción y sobrevivencia, acompañado de una narrativa adulta que nos muestra la evolución de la sociedad en un mundo sin estado y dividido en facciones. Si bien los infectados son una amenaza constante, no será la única, puesto que la mayoría de humanos que encontremos en nuestro viaje tendrán comportamiento hostil.  The Last of Us acostumbraba a ser crudo y real, al momento de mostrarnos sangre y disparos, y ahora coge el estilo de animación de la parte 2, con expresiones faciales y movimientos físicos mucho más reales. Algo que no imaginábamos que le sentaría tan bien a esta entrega. 

The Last of Us Part 1 nos dará a elegir si queremos afrontar cada enfrentamiento con sigilo de manera estratégica o si queremos aventarnos a los disparos. Este remake nos trae los niveles de  dificultad de siempre: fácil, moderado, difícil, superviviente y encallado (disponible desde el inicio), pero también sumará un nivel llamado "muy fácil", que pondrá las cosas aún más llevables para los jugadores no concurrentes. Luego de terminar el juego, también tendremos disponible un modo speedrun que medirá nuestro tiempo de juego total y el tiempo de juego por capítulo, haciendo pausas solo en las cinemáticas.

Ahora el sistema de trofeos nos dará un platino mucho más accesible, donde ya no tendremos que acabar el juego en diversas dificultades para conseguirlo. Ahora, el platino podrá sacarse hasta en dificultad muy fácil, dejando este reto  mucho más sencillo e inclinándolo a la perseverancia, en vez de a la habilidad.  Los trofeos de Left Behind se han incluido en los del juego principal, por lo que para sacar el platino también deberemos terminar el DLC. 


Como mencionamos, The Last of Us Part I incluye el DLC Left Behind, a diferencia del juego principal, acá solo usaremos a  Ellie, por lo que no tendremos disponible todo el arsenal de armas que va consiguiendo Joel en el camino de su aventura. El DLC se divide en dos líneas temporales, la primera muestra a una Ellie antes de conocer a Tess y Joel, y la segunda se sitúa entre uno de los huecos temporales de la aventura principal.  El juego nos recomienda hacer el DLC cuando acabemos la campaña, pero si queremos hacerlo cronológicamente, podemos jugar Left Behind, justo después de terminar el capítulo de Otoño y antes de empezar el de invierno. 

The Last  of Us Part 1 puede jugarse en modo fidelidad a 4K con 30FPS y modo rendimiento a 1440p a 60 FPS. Seguramente algunos pensarán que no hay mucha diferencia de resolución entre la versión remasterizada en una PS4 Pro y este remake en la PS5, pero ojo que acá la la nueva consola de Sony está moviendo un juego con animaciones mucho más reales y escenarios mucho más detallados y llenos de vida. En general, hemos pasado la mayoría del trayecto de nuestra aventura en modo rendimiento, ya que la disminución gráfica no es mucha, y hasta imperceptible si jugamos a más de 2 metros y medio del televisor;  mientras que los 60 FPS realmente le dan una fluidez que va como anillo al dedo con la nueva animación del juego. 


También tendremos algunos efectos de imagen que vienen activados al máximo de forma predeterminada. Estos son temblor de cámara, desenfoque de movimiento y granulado de película. En nuestro caso, como amantes de la resolución y la nitidez, optamos por quitar totalmente el granulado de película, que le da un efecto de ruido a la imagen. El movimiento de cámara y desenfoque de movimiento los dejamos tal cual,  pero siempre dependerá de nuestra preferencia visual.

En general se ha mejorado bastante en el ámbito de opciones de accesibilidad. Incluyendo opciones para que gente con desventajas auditivas, visuales o de tacto, puedan disfrutar el juego. Entre ellas encontramos lector de pantalla, descripción oral de escenas, combates y más.; ayudas visuales como pantalla de alto contraste, distintos tamaños de HUB, disminución de campo visual ; o ayudas táctiles como reasignación de botones. E incluso habrán ayudas para quienes no sean asiduos de los videojuegos como asistencia de navegación para siempre saber hacia donde ir, opción para omitir puzzles o aliento infinito para no ahogarnos bajo el agua. 

El juego también hace uso del dualsense. Tanto L2 como R2 tendrán resistencias adaptativas, dependiendo del arma, tanto para apuntar como para disparar. La vibración háptica se lucirá tanto en los disparos como golpes cuerpo a cuerpo o explosiones, incluso responderán a efectos climáticos como lluvia, viento o nieve.  Todo esto se puede desactivar en el caso inusual que queramos prescindir de ellas. El dualsense  iluminará con luz verde cuando nuestra salud esté bien y roja cuando esté baja. La única ausencia que se hizo extrañar es el uso de los parlantes del dualsense para efectos de sonido del juego. 


Respecto al sonido no tendremos perfiles predeterminados de audio según el dispositivo de salida que usemos, pero sí tendremos una opción con distintos rangos dinámicos como medianoche, angosto, intermedio, ancho y máximo. Por configuración tendremos una asignación automática, por ejemplo, si escuchamos con las bocinas de nuestra TV pasará a angosto, mientras que si usamos headsets, se irá automáticamente a intermedio, pero puede funcionar muy bien en ancho o máximo, al igual que si usamos un home theater.  Si bien no hay opciones que aclaren si hay sonido 5.1, si contamos con esta opción. Lo mismo al usar headsets, no nos dice si estamos en alguna opción 3D, pero podemos sentir la orientación de los sonidos. 

Los tiempos de carga que nos ofrece el juego son mucho más cortos. De la pantalla del menú para entrar al juego son 10 segundos, si bien esta es una cifra alta a lo que nos tiene acostumbrados la PS5,  si recordamos la experiencia original de The Last of Us debíamos esperar casi 2 minutos para cargar el juego desde el menú. 



¿Era necesario este remake? 

La respuesta corta es sí.  Y no necesariamente para el jugador habitual de PlayStation, sino para el nuevo jugador. Como mencionamos, si ponemos el juego frente a frente con el original, los cambios son muy grandes, pero si no es así, nuestra memoria podría confundirnos, porque por una extraña razón, y seguramente tenga que ver con que venimos de jugar la parte 2, en nuestra cabeza el juego original luce como el remake. 

De hecho, tener un remake tan pronto de un juego tan bien hecho, que aunque proviene de PlayStation 3 parece de la generación de PS4, parece hasta innecesario si no vemos todo desde un punto de vista más amplio. Nosotros suponemos la necesidad de este remake para que la saga debute en PC. Si bien es cierto, The Last of Us parte 2 pudo haber llegado hace tiempo a PC, no lo ha hecho porque no le puedes ofrecer a un nuevo público una parte 2 sin darle antes una parte 1.  Y aunque el The Last of Us original aún se ve bien, no puedes hacerlo debutar en PC como un triple A, si tiene gráficos de hace 10 años. 

Y a nada más ni a nada menos, a eso atribuimos la importancia de esta nueva parte 1. Este remake seguramente venderá también bien en PS5, pero no creo que sea el objetivo que sea un best seller en la consola, sino que llegue pronto a PC, reviente en ventas, y de pie a la parte 2 a estrenarse unos meses después. Todo eso, mientras vemos debutar la serie de la saga en una de la compañías de streaming más grandes y de mayor prestigio. 



Conclusión 

The Last of Us Part 1 reconstruye visualmente la entrega original con gráficos sorprendentes y animaciones detalladas, pero conservando todo en su lugar, sin cambiar la estructura de la obra del 2013.  Si bien es cierto, puede parecer pronto para recibir un remake de un título que hasta la fecha sigue viéndose bien, si tomamos en cuenta la incursión de PlayStation en PC, una parte 1 a la altura de un triple A actual, era más que  necesaria para poder llevar la famosa parte 2 a este nuevo público. Así que imaginamos no tendremos que esperar mucho para ver esta entrega en PC.

Lo bueno:  

- Las animaciones en combate, tan reales como en la parte 2. 
-  Cuenta con tarjetas que nos indican si olvidamos algún coleccionable en el capítulo, antes de seguir avanzando. 
- Nuevos niveles de dificultad y nuevas opciones de accesibilidad
- Un sistema de trofeos con platino mucho más accesible


Lo malo: 

- No aprovecha las bocinas del dualsense 
- El público "Only PlayStation" podría pensar que muy pronto para un remake


NOTA
90/100

Análisis hecho con un código de PS5 brindado por PlayStation*

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