Análisis: NVIDIA RTX 3050

 Probamos la NVIDIA RTX 3050, tarjeta de entrada lanzada en enero de este año, que a un precio económico, nos ofrece un rendimiento similar a las consolas de nueva generación



El 27 de enero del 2022, casi un año de la salida de la RTX 3600, RTX 3700, RTX 3800 y RTX 3900, se puso a la venta la RTX 3050, modelo de entrada, al alcance de bolsillo que cuenta con las nuevas tecnologías de la serie 30, pero enfocado totalmente en un juego a 1080 totalmente fluido. 

NVIDIA ha lanzado el producto inicialmente en Estados Unidos en 249 dólares, un precio que realmente es todo una ganga para lo que ofrece. Lamentablemente en nuestro país el precio puede rondar entre los 2200 o 2500, no obstante sigue siendo un precio medianamente atractivo dentro de la oferta de nuestro país. 


La caja de la RTX 3050 incluye la tarjeta gráfica y un manual, esta vez sin incluir ningún adaptador o cable. La tarjeta mide 24,5 centímetros de largo, 11.9 de ancho x 4 cm de alto (en su edición Palit). Es una tarjeta pequeña, muy ligera y cubierta de plástico casi en tu totalidad, lo que lo hace ser mucho menos pesada que otras revestidas de metal. Si algunas

La RTX 3050 cuenta con 3 puertos Displayport 1.4 y un HDMI 2.1. La conexión de alimentación a nuestra PC será por medio de 1 solo cable de 8 pines. La resolución máxima que nos puede ofrecer es 8K, por cualquiera se sus dos opciones de conexión. Eso sí, el 8K será apreciable en nuestro escritorio o videos, ya que para gaming a las justas podremos poner unos cuantos juegos a 4K.



Una cosa que siempre tomamos en cuenta antes de la instalación es el voltaje. si nuestra fuente de poder soportará nuestra nueva tarjeta. Algunas tarjetas pasan los 300 Watts y resulta un problema si nuestra fuente es de 600 (un estándar de las PC gamers de entrada recientes). Por suerte, la NVIDIA RTX 3050 solo consumirá un máximo de 130 Watts, una potencia incluso menor que tarjetas más potentes de la generación pasada. Por lo que el ahorro de energía, también es un factor interesante para tomar en cuenta esta tarjeta. 

Si queremos aprovechar nuestra RTX3050  al máximo debemos haber previsto tener los otros equipamientos actualizados para no generar un cuello de botella. Para esta tarjeta recomendamos un procesador desde i-Core 5 7ma generación para arriba (incluyendo todos los i-core de las siguientes generaciones), 16 de RAM y disco SSD como disco principal.  Ya con esto, estamos listos para explotar tranquilamente está gran gráfica.  Todas nuestras pruebas a continuación fueron hechas con un i-Core 7 de 9na generación, 32 GB de Ram y también instalando los juegos en una SSD, misma donde tenemos nuestro sistema operativo Windows 11.


La RTX 3050 cuenta con arquitectura ampere, que posee hardware dedicado para Ray Tracing (núcleos de 2° generación), una memoria de 8 GB GDDR6, con una velocidad de memoria de 14 Gbps, ancho de interfaz de memoria de 128 bits, un ancho de banda de memoria de 224 GBps, 2560 Cuda  cores que procesan todos lo datos que entran y salen de la GPU, y soporta una temperatura máxima de 93°.

Como es de esperarse, el equipo soporta todas las nuevas tecnologías NVIDIA como Reflex, DLSS, Ansel, Broadcast, free style, entre otros. Es compatible hasta con 4 monitores y cuenta con HDCP 2.3.


Rendimiento en juegos: 

Hemos probado la RTX 3050 en los siguientes juegos y estos fueron los resultados: 

Resident Evil 3 Remake 

Resident Evil 3 Remake a 1440p


En Resident Evil 3 Remake podremos jugar tranquilamente sobre los 60 fps a 1440P con todo en muy alta calidad. Eso sí, la GPU se exprime al 100% y el ventilador pasa a tener más de 1300 revoluciones por minuto, mucho menos que otras tarjetas que hacen pasar los 400 RPM y suelen ser ruidosas. 

Si queremos jugar en 4K, podremos hacerlo, pero lo haremos entre 25 a 30 fps, con algunas pequeñas diminuciones bajo los 25. Igual el juego en 4k sería una experiencia totalmente disfrutable. Si queremos jugar a 1080p para tener más FPS en nuestro monitor con altas tazas de hercios, acá podremos obtener más de 95 fps. 

Ghostwire: Tokyo

Ghostwire Tokyo 1440P sin DLSS


En Ghostwire Tokyo podremos jugar tranquilamente a 1440p con 60 fps con todo en muy alto. El juego también es compatible con tecnología DLSS y con ella podemos alcanzar un promedio de 85 fps a esa misma resolución. Incluso con el DLSS activado podremos jugar a 4K con la misma configuración gráfica, con al menos, unos 40 FPS asegurados. Si tienes un monitor de 120 HZ, puedes disfrutar el juego a 120 fps en 1080 con DLSS.

Crysis 3 Remastered

Crysis 3 Remastered a 1080p con DLSS


Crysis siempre se ha caracterizado por ser una saga con altos consumos gráficos y la remasterización de la tercera entrega no es la excepción. Si queremos jugar pasando los 60 FPS tranquilamente, tendremos que hacerlo a 1080p y con el DLSS activado en calidad, ojo, con todas las configuraciones gráficas al máximo. Si desactivamos el DLSS, llegaremos a las justas a 45 FPS. Por suerte esta tecnología DLSS es fascinante, y su tecnología de reescalado es tan buena, que en el modo calidad, no notarás la diferencia visual entre DLSS apagado y prendido. 

Si quieres jugar a 1440p, también podrás hacerlo, con al menos 40 FPS asegurados en todo momento, eso sí con el DLSS activado, obviamente. La cosa se complica en 4K, ya que sin DLSS tendremos 15 frames, y con DLSS, a las justas pasaremos los 20.

Assassin's Creed Valhalla

Assassin's Creed Valhallaa  1080p con DLSS


Assassin's Creed Valhalla es otro de los juegos gráficamente demandantes que se nos quedará en 1080, si queremos jugar 1080p, llegando a estos números muy a las justas sin DLSS, mientras que con DLSS podremos tener un promedio de 69 fps. También podremos jugar a 1440p con DLSS, a unos cómodos 40 fps, pero a 4K, estaremos entre 20 y 25.

God of War 




God of War también exprime la tarjeta y a 1440p sin DLSS tendremos que bajar los gráficos a medio, para tener una tasa entre 45 a 50 fps. Aunque también podremos jugar con todo en muy alto a 4K con DLSS activado en calidad, sino nos importa jugar a 30 frames al ras (sin DLSS no llegamos ni a 20). Si quieres algo más de frames, podríamos llegar entre 35 a 40 si el DLSS lo ponemos en equilibrado, en las mismas condiciones. 

Hellblade: Senua's Sacrifice

Hellblade 1080 en alto con DLSS


Mientras que en Hellblade, si queremos acércanos a los 60 fps, deberemos jugar a 1080p con DLSS activado en calidad y con opciones gráficas en Alto. En 4k el juego será totalmente injugable hasta con el DLSS activado, mientras que en 1440p podremos disfrutar, de al menos, 30 frames asegurados. 

Conclusión: 

RTX 3050 es una gran propuesta como tarjeta de entrada para nuestro PC, ideal para el juego a 1080p con 60fps, e incluso muestra gran rendimiento a 1440p. También, gracias a su tecnología dedicada al raytracing con RT cores de 2 generación, podremos activar esta opción sin hacer excesivos sacrificios a nuestro rendimiento de frames.

 Una tarjeta medianamente silenciosa, ligera y de poco consumo de energía, con solo 8 pines, que podrás conectar en cualquier PC Gamer actual o de 7 u 8 años atrás. Así no necesitarás renovar todo tu equipo para gozar de las últimas tecnologías  y estar actualizado a la actual generación de  tarjetas NVIDIA.

Lo bueno: 

- Bajo consumo de energía
- Solo usa un conector de 8 pines
- HDMI 2.1
- Ligera, pequeña
- Su tecnología permite que usemos sin raytracing sin comprometer trágicamente el rendimiento

Lo malo

- El precio termina inflándose y terminamos pagando más del doble de lo que debería costar


NOTA
90/100

Nota en base a especificaciones y relación entre calidad/precio*

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