Salir de lo convencional y pasar del shooter convencional para ser un juego de supervivencia y extracción. Es la propuesta de este título lo cual lo jugamos y te contaremos qué tal es.
Marathon es un un shooter multijugador de supervivencia y extracción desarrollado y producido por Bungie. El regreso de Marathon no es simplemente la recuperación de una franquicia clásica, sino una reinterpretación total de lo que alguna vez representó. Bungie toma el nombre y la esencia de misterio y ciencia ficción del original para transformarlo en una experiencia completamente moderna, centrada en el multijugador y en la filosofía de los extraction shooters. Desde el inicio puedes notar que no es un juego pensado para todos los públicos, sino para un tipo de jugador que busca tensión constante, toma de decisiones bajo presión y una sensación de riesgo real en cada partida
El peso del nombre Bungie influye enormemente en la percepción del juego, ya que estamos hablando de un estudio que redefinió el género de los shooters en primera persona con sagas como Halo y consolidó el modelo de juego como servicio con Destiny. Esta trayectoria eleva las expectativas a niveles muy altos, haciendo que cada decisión de diseño sea observada con lupa por la comunidad. Marathon. En este sentido, no solo es un nuevo lanzamiento, sino una declaración de intenciones sobre hacia dónde quiere ir Bungie en el futuro. Sin embargo, esa misma reputación juega en su contra cuando el juego no logra sorprender tanto como se esperaba dentro de un género que ya tiene referentes bien establecidos.
La propuesta central del juego gira en torno a la recolección y extracción, una fórmula que define completamente su identidad. Cada partida se convierte en una misión de alto riesgo donde el objetivo no es simplemente eliminar enemigos, sino sobrevivir lo suficiente para escapar con los recursos obtenidos. Este enfoque genera una tensión constante que se mantiene desde el inicio hasta el final de cada sesión, ya que cualquier error puede significar la pérdida total del progreso acumulado. Esta mecánica, aunque emocionante, también puede resultar agotadora, especialmente para jugadores que prefieren experiencias más relajadas o menos punitivas. El juego está disponible desde el 5 de marzo.
Historia:
El juego adopta un enfoque fragmentado que se aleja de las narrativas tradicionales lineales. La ambientación en Tau Ceti IV, una colonia abandonada envuelta en misterio, sirve como telón de fondo para una narrativa que se construye a través de pequeños detalles, eventos y descubrimientos dentro del propio gameplay. Esto crea una sensación constante de intriga, pero también puede generar desconexión en aquellos jugadores que buscan una historia más directa y estructurada. La narrativa no se impone, sino que se sugiere, dejando al jugador la responsabilidad de reconstruir lo sucedido.
Este estilo narrativo refuerza la sensación de mundo vivo, pero al mismo tiempo limita el impacto emocional de la historia, ya que muchas de sus piezas se encuentran dispersas y dependen del interés del jugador por profundizar en el lore. Es por ello que la desarrolladora apuesta por una narrativa ambiental que encaja bien con el tono del juego, pero que no logra convertirse en un pilar central de la experiencia. Es por ello que lala historia funciona más como un complemento que como un motor principal, algo que puede ser visto como una oportunidad desaprovechada considerando el potencial del universo que presenta.
Pero hay que destacar que el misterio que rodea al mundo del juego es uno de sus elementos más atractivos, ya que invita a la exploración y al descubrimiento constante. La sensación de estar en un lugar donde algo salió terriblemente mal se transmite con eficacia, y aunque la narrativa no sea explícita, logra generar curiosidad. Este enfoque encaja perfectamente con la naturaleza del juego, donde cada partida es una incursión en lo desconocido, reforzando la idea de que el peligro no solo proviene de otros jugadores, sino también del propio entorno.
Jugabilidad:
Marathon tiene como fortaleza principal su forma de juego. Esa jugabilidad es sin lugar a dudas el núcleo que sostiene toda la experiencia, y donde Bungie demuestra con mayor claridad por qué sigue siendo uno de los estudios más respetados dentro del género de los shooters en primera persona. Desde el primer contacto, el juego deja claro que no busca ofrecer una experiencia casual o inmediata, sino una propuesta exigente que obliga al jugador a pensar cada movimiento, cada enfrentamiento y cada decisión dentro del campo de batalla. Aquí no se trata simplemente de disparar mejor que el enemigo, sino de saber cuándo hacerlo, cómo hacerlo y, en muchos casos, si realmente vale la pena hacerlo.
El concepto de extracción define completamente el ritmo de juego, estableciendo una estructura en la que cada partida funciona como una incursión de alto riesgo en un entorno hostil. El jugador entra con un equipamiento determinado, explora el mapa en busca de recursos valiosos y debe encontrar la manera de salir con vida. Este ciclo, que puede parecer simple en teoría, se vuelve profundamente complejo en la práctica debido a la constante presión que ejercen tanto los enemigos controlados por la inteligencia artificial como otros jugadores que comparten exactamente los mismos objetivos.
El sistema de loot es uno de los pilares fundamentales de la experiencia, ya que cada objeto recolectado tiene un valor real dentro del ecosistema del juego. No se trata solo de acumular recursos, sino de tomar decisiones estratégicas sobre qué llevar, qué dejar atrás y cuándo es el momento adecuado para retirarse. Esta gestión constante del inventario añade una capa de tensión adicional, ya que el jugador siempre está evaluando el riesgo de continuar explorando frente a la posibilidad de perderlo todo.
El combate es extremadamente sólido y satisfactorio. Cada arma tiene un peso y una identidad propios, y el sistema de disparo responde con una precisión que permite al jugador sentir un control total sobre sus acciones. Sin embargo, esta calidad en el gunplay no se traduce en una experiencia indulgente, ya que el juego castiga duramente los errores, haciendo que incluso los enfrentamientos más pequeños puedan tener consecuencias devastadoras.
El componente PvP es, sin duda, el elemento más determinante dentro de la jugabilidad, ya que otros jugadores representan la amenaza más impredecible y peligrosa dentro del mapa. Cada encuentro con otro equipo puede convertirse en un enfrentamiento intenso o en una situación de evasión estratégica, dependiendo de las circunstancias. Esta imprevisibilidad es lo que mantiene la experiencia fresca, pero también es una fuente constante de frustración para quienes no logran adaptarse al ritmo competitivo del juego.
Por otro lado, el PvE actúa como una fuerza de presión constante que obliga al jugador a mantenerse en movimiento y a no confiarse. Los enemigos controlados por la inteligencia artificial no son el principal desafío, pero sí cumplen un papel importante al desgastar recursos, revelar posiciones y generar situaciones de riesgo que pueden ser aprovechadas por otros jugadores. Este equilibrio entre PvP y PvE es clave para mantener la tensión durante toda la partida.
El diseño de los mapas está pensado para favorecer tanto la exploración como el conflicto, tiene múltiples rutas, zonas de alto valor y puntos estratégicos que invitan al enfrentamiento. Cada escenario se siente como un espacio cuidadosamente construido para generar decisiones constantes, donde el conocimiento del terreno puede marcar una diferencia significativa entre el éxito y el fracaso.
El trabajo en equipo es otro de los aspectos fundamentales de la jugabilidad, ya que el juego está claramente diseñado para escuadras. La coordinación entre los miembros del equipo es esencial para sobrevivir, ya sea para cubrirse mutuamente, compartir recursos o ejecutar estrategias más complejas. Esto crea una experiencia muy rica a nivel cooperativo, pero también limita la viabilidad del juego en solitario.
Las habilidades de los personaje añaden una capa adicional de profundidad, permitiendo diferentes estilos de juego y enfoques tácticos. Cada habilidad puede marcar la diferencia en situaciones críticas, lo que incentiva la experimentación y la adaptación constante a diferentes escenarios y tipos de enemigos.
El sistema de progresión está estrechamente ligado al rendimiento en las partidas, recompensando a los jugadores que logran extraer con éxito recursos valiosos. Sin embargo, esta progresión no es lineal ni segura, ya que la posibilidad de perderlo todo en cualquier momento genera una sensación constante de fragilidad que define la experiencia.
La dificultad del juego es alta y no hace concesiones, lo que puede resultar atractivo para jugadores experimentados que buscan un reto real, pero también puede ser una barrera importante para quienes no están familiarizados con este tipo de propuestas. El juego exige paciencia, aprendizaje y una mentalidad resiliente frente a la derrota.
La curva de aprendizaje, que puede extenderse aproximadamente unas diez horas, es otro de los elementos que definen la jugabilidad. Durante este tiempo, el jugador no solo debe aprender a disparar, sino también a entender los sistemas del juego, las rutas de los mapas, los puntos de extracción y las dinámicas del PvP. Este proceso puede ser gratificante, pero también agotador.
El componente multijugador se apoya en eventos y contenido rotativo que mantiene la experiencia en constante cambio, incentivando a los jugadores a regresar y adaptarse a nuevas condiciones. Sin embargo, esta dependencia del modelo como servicio también significa que la experiencia puede variar significativamente con el tiempo.
Para terminar de agregar, el sistema competitivo añade una capa extra de complejidad, con mecánicas que no siempre son fáciles de entender, pero que aportan profundidad para aquellos que buscan dominar el juego. Este nivel de complejidad, aunque enriquecedor, también puede ser intimidante, reforzando la idea de que Marathon es un juego que premia la dedicación y la constancia por encima de todo.
Audiovisual:
Lo visto en el juego se destaca por su identidad visual única, con un estilo futurista que combina colores vibrantes con un tono oscuro y opresivo. Esta dirección artística le da personalidad propia dentro de un género donde muchos juegos tienden a parecerse entre sí. El diseño de los escenarios está cuidadosamente pensado para fomentar la exploración y el conflicto, con múltiples rutas y zonas estratégicas que enriquecen la jugabilidad. Cada mapa se siente vivo y lleno de posibilidades.
El apartado sonoro es otro de sus puntos fuertes, ya que el audio no solo acompaña la acción, sino que también cumple una función mecánica, alertando al jugador de peligros cercanos y reforzando la tensión. A nivel técnico, el juego ofrece un rendimiento sólido, aunque no exento de problemas iniciales que han sido corregidos con el tiempo. Bungie demuestra aquí su experiencia en la optimización de shooters.
Sin embargo, este shooter no está libre de defectos importantes. La repetitividad de su estructura puede hacerse evidente tras varias horas, y la falta de innovación dentro del género limita su impacto. Además, su dificultad y su enfoque punitivo pueden alejar a una parte del público.
También existe una dependencia clara de su modelo live-service, lo que significa que el valor del juego está ligado a su evolución futura. Esto puede generar incertidumbre sobre su longevidad y relevancia a largo plazo.
Conclusión:
Marathon sin duda es una propuesta ambiciosa que intenta redefinir una IP clásica dentro de un universo completamente moderno, ya que está apostando por un enfoque competitivo, exigente y centrado en la tensión constante del género de extracción. Su fortaleza está en las mecánicas de disparo y en la construcción de experiencias multijugador sólidas, lo que ofrece un gunplay sobresaliente en una estructura jugable compleja, pero entretenida. Sin embargo, esta misma identidad tan marcada también se convierte en su mayor limitación, ya que su alta curva de aprendizaje lo convierte en un juego poco accesible para un público amplio, reservando su mejor versión para aquellos jugadores acostumbrados a invertir tiempo, paciencia y esfuerzo. Se puede decir en general que el juego no revoluciona el género como se esperaba, puesto que es más una evolución que una innovación. Aun así, sigue siendo una experiencia sólida, bien construida y con una identidad clara, que puede destacar enormemente en manos del público adecuado, pero que difícilmente alcanzará un impacto universal dentro de una industria cada vez más saturada de propuestas similares.
Lo Bueno:
- Gunplay excelente.
- Alta tensión en cada partida.
- Buen diseño de riesgo y recompensa.
- Dirección artística única.
- Buen enfoque en juego en equipo.
- Poco accesible para nuevos jugadores.
- Repetitivo a largo plazo.
- Dependencia del modelo live-service.
- Pérdida constante de progreso.
- No innova demasiado en el género.





















