Análisis - Yomawari: Lost in the Dark

 Una atrapante historia de terror japonés que te tendrá con suspenso durante todo el tiempo

Escribe: Mauricio Lazón

Si no eres muy fanático de los títulos lanzados para el público japonés, es probable que hayas pasado por alto la franquicia Yomawari, un survival horror que ha ido ganando popularidad fuera del país del sol naciente.  La franquicia tuvo su primer lanzamiento en el 2015 con Night Alone, título que fue lanzado inicialmente para PS Vita, luego teniendo versiones para Windows y Nintendo Switch, en un título que también incluía la secuela, Midnight Shadows. La tercera entrega, la cual nos trae por aquí, tiene como nombre Lost in the Dark, lanzada este 2022 a cargo de Nippon Ichi Software, al igual que las entregas anteriores. 

El juego ha sido lanzado originalmente para PS4 y Nintendo Switch, con una versión para Windows llegando próximamente. Para el análisis de hoy iremos con la versión de Nintendo Switch, y desde ya les comentamos que deben prepararse para una aventura bastante emocional.



Ni bien arrancas el juego, se te pedirá que configures algunos aspectos respecto al sonido y también a la visibilidad, siendo el sonido un aspecto clave en el juego y la recomendación clara de jugarlo con auriculares para disfrutar del juego como se debe. Además, menciona que si tienes alguna afección física o mental no juegues este juego, seguramente por la gran carga emocional y esos momentos muy de suspenso que encontrarás en el juego. Una vez configurado el aspecto auditivo y gráfico, tendremos oportunidad de personalizar a nuestro personaje. Luego de hacer los cambios que queramos, procederemos a iniciar el juego. 

Como mencionamos antes, el sonido hace gran parte del juego y desde el arranque el juego hace gala de esto con unos fuertes sonidos de una puerta siendo golpeada. Nuestra protagonista luego reacciona y estaremos en los servicios higiénicos de una escuela. En nuestro avance, notaremos como todos se dan la vuelta cuando pasamos a nuestro lado y en general nadie desea tener contacto, incluso lanzando bolas de papel y luego un balón a la cabeza de nuestra protagonista. Llegamos finalmente al aula, donde tendremos que buscar nuestra silla que ya ha sido pintada con mensajes obscenos, y aquí se nos obligará a comer una lombriz que claramente nos enferma. Luego de un corte estaremos en el techo de un edificio, pudiendo solo avanzar hasta llegar a una caída, donde se nos presentará el título del juego y al volver solo quedarán unos zapatos.



Recuperaremos el control del personaje en un bosque, lleno de nieve, oscuridad y diversas criaturas alrededor nuestro. El objetivo será ir avanzando, de manera cautelosa e ir descubriendo que hacemos en este lugar. En el camino iremos encontrando pistas y objetos, como una linterna que se encuentra al costado de lo que parece ser un cadáver, que luego de tomar la linterna se mueve a nuestro lado. La luz será un aliado importante en el avance entre los lúgubres espacios del bosque, así que deberás usarla convenientemente.

 Otros objetos interactúan con el personaje, como una pequeña piedra que finalmente se trata de un monstruo que incluso nos dejará sin visión un momento. Este es uno de los primeros jumpscares del juego, y el único que te contaremos aquí para que te asustes solo luego. Mientras perdemos la visión, una luz nos hablará y nos guiará con el sonido de una campana, nuevamente un momento donde el sonido se vuelve clave. 

Conforme avanzamos, esta luz nos dirá que tenemos una maldición y que también aparentemente hemos perdido la memoria. Luego de esto encontraremos a una mujer, quien no nos dice su identidad, ya que al parecer la conocemos de antes pero la pérdida de memoria nos impide reconocerla. Ella nos enseñará cómo evitar a los fantasmas y también nos indica el camino que debemos de seguir para salir del bosque, y nos explica que está también bajo la maldición, siendo necesaria nuestra acción para poder salvarle.



 En adelante, el juego se enfocará en poder seguir avanzando tras nuestras memorias regadas en nuestra ciudad, no sin antes ir enfrentando distintos enemigos y puzzles a lo largo del juego. Será importante nuestra habilidad de buscar pistas en todo lugar donde pasemos y tener instinto de supervivencia ya que cualquier ataque terminará con nuestra partida. 

Respecto a su jugabilidad, Lost in the Dark es bastante similar a entregas anteriores. Iremos avanzando con nuestro personaje, recogiendo pistas, objetos y a la vez intentando evitar situaciones complicadas, ya que no somos ninguna heroína de cómic, sino una adolescente que se enfrenta a una maldición. Podemos correr con el gatillo derecho, también avanzar de puntas con el izquierdo, movimientos que serán útiles en algunos momentos y depende del contexto de la situación. Correr nos gasta la resistencia, así que tendremos que usarlo de manera diligente para no quedarnos en la nada. La linterna se controla con el análogo derecho y podemos ir moviéndola por otras direcciones inclusive al avanzar. Otra acción que usaremos constantemente es la de taparnos los ojos, realizada con los dos gatillos traseros a la vez, que nos sirve para evitar a algunos fantasmas en nuestro trayecto. Las batallas contra los jefes no incluye realizar algún movimiento en específico, sino poder completar acciones o puzzles para irlos derrotando.



Lost in the Dark no tiene otro modo aparte del modo principal de la historia, la cual promedia unas 8 horas para completarse, y un poco más si quieres ir probando otras rutas para conseguir distintos finales del juego. La versión de PS4 cuenta con un trofeo platino, por si van por el lado de completar los juegos al 100 %. 

Respecto a dificultad, Lost in the Dark es un juego que resultará difícil para quienes no estén acostumbrados a la saga, ya que deberán ser bastante cautelosos con los movimientos a realizar y las batallas ante los jefes no son realmente fáciles y pueden tomarse bastantes intentos para finalizarlas. Otra cosa que le aumenta dificultad al juego es que para poder grabar debemos tener monedas en nuestro inventario ya que cada grabación cuesta, así que debemos estrategizar en qué momento decidimos guardar nuestro progreso.




En cuanto a los gráficos, Lost in the Dark mantiene el mismo arte 2D usado en versiones anteriores, con animaciones 3D en los momentos donde se nos aparece algún espíritu o ocurre algún avance en la trama. Si bien los personajes son bastante similares a lo que veríamos en un RPG de los años 90, los fondos son bastante más realistas y realizan un buen trabajo para situarnos en distintos espacios de la historia. Además, hay un gran uso de las sombras y situaciones que reflejan momentos de terror mientras avanzamos. Los monstruos y criaturas que nos aparecen tienen similitudes con personajes de manga o animación japonesa, lo que hace de Lost in the Dark una pequeña historia animada en sí.

Definitivamente el aspecto más importante para entregar esta atmósfera tenebrosa y horrorosa al juego es su apartado sonoro. Es el aspecto más importante del juego y la recomendación de usar auriculares es realmente importante para vivir plenamente el terror que produce el juego. Los efectos sonoros son claves ya que nos informarán si tenemos enemigos cerca o si ha ocurrido alguna acción en el camino. Los momentos de alta tensión se acompañan con latidos que se vuelven cada vez más fuertes mientras avanzamos por un lugar donde se encuentren los enemigos. Además, el sonido ambiente está muy bien realizado y refleja perfectamente los espacios donde se van desarrollando diversas partes del juego. Los quiebres en la trama o momentos de tensión van perfectamente acompañados de sonidos que probablemente nos regalen más de un susto en nuestro avance del juego.




Conclusión:

Yomawari: Lost in the Dark mantiene el estilo de entregas anteriores, resaltando su buen trabajo en la construcción de un ambiente realmente terrorífico en todo momento. La historia del juego es buena y nos hará conectar emocionalmente con nuestra protagonista mientras avanzamos en la búsqueda de sus memorias. Visualmente es un juego con buen arte, utilizando bien el clásico 2D de los RPG con animaciones en 3D y paisajes bien realizados. Personalmente, la mayor virtud se la lleva el sonido el cual es vital en la creación de un ambiente de horror y desesperación en nuestro avance del juego. Dicho esto, Lost in the Dark puede ser un título difícil para quien no está acostumbrado a este tipo de historias de horror, ya que llevará mucha prueba y error al no tener poder alguno. Otro punto que juega en contra es la poca novedad respecto a entregas anteriores, e incluso pierde algunos detalles como la participación de otros personajes como protagonistas.

Lo bueno


- La historia es buena y no necesitas conocer los juegos anteriores para engancharte.

- El estilo de arte ayuda bastante para graficar el ambiente lúgubre y tenebroso del juego.

- Debe ser uno de los juegos que mejor trabaja el aspecto sonoro para el terror, dando una sensación de suspenso constante en cada paso que damos.

Lo malo

- Resultará un poco difícil acostumbrarse y hasta un poco tedioso evitar las mortales trampas del juego.

- Salvo la nueva historia, no hay gran diferencia con las entregas anteriores.


NOTA

75/100

Análisis hecho con un código para Switch brindado por Nis America*


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