ESET Latinoamérica alerta sobre el aumento del robo de identidad infantil y comparte medidas prácticas para mantener segura la información de los menores en el entorno digital.
En un contexto donde los niños y adolescentes crecen conectados, la protección de sus datos personales se ha convertido en un desafío urgente. ESET advierte que la información de los menores tiene un valor real en el mundo digital y es cada vez más utilizada por ciberdelincuentes para fraudes y robo de identidad.
Incluso sin redes sociales, los datos de los niños pueden ser recopilados a través de escuelas, aplicaciones, videojuegos y plataformas educativas, quedando expuestos ante posibles filtraciones o ataques.
Menores: un blanco creciente del cibercrimen
Según un estudio de la Universidad de Southampton, uno de cada seis menores ya ha sido víctima de algún tipo de daño digital, como ciberacoso o vulneración de su privacidad.
Desde edades tempranas, los menores generan información al interactuar en entornos digitales, lo que puede ser aprovechado para delitos como el fraude o el robo de identidad.
“Los niños suelen asumir que sus datos no son valiosos simplemente porque son pequeños. Como padre, es importante explicarles que la información personal tiene valor en el mundo digital, sin importar la edad”, señala Martina López.
El riesgo del robo de identidad sintética
Uno de los peligros más relevantes es el robo de identidad sintética, una modalidad en la que los delincuentes combinan datos reales de un menor —como su documento de identidad— con información falsa para crear una identidad completamente nueva.
Esta identidad puede ser utilizada para:
-Solicitar productos financieros
-Realizar compras fraudulentas
- Abrir cuentas a nombre del menor
Además, el estudio revela que el 45 % de los padres comparte regularmente información de sus hijos en internet, lo que incrementa significativamente el riesgo de exposición.
Recomendaciones para proteger a los menores en internet
ESET destaca que proteger a los niños no implica restringir su acceso digital, sino educarlos y acompañarlos. Estas son algunas medidas clave:
-Explicar el valor de los datos personales desde temprana edad
- Evitar compartir información sensible como ubicación, colegio o rutinas
- Configurar correctamente la privacidad en redes sociales y apps
- Utilizar contraseñas seguras, largas y únicas
- Activar la autenticación multifactor
- Mantener dispositivos y aplicaciones actualizadas
- Supervisar la actividad digital de forma periódica
- Fomentar la comunicación ante situaciones sospechosas
“Antes de hablar sobre cómo proteger sus datos, es clave explicar por qué hacerlo. Es similar a cerrar la puerta de casa con llave: protege lo que es valioso”, añade López.
Señales de alerta: posibles cuentas comprometidas
ESET también advierte sobre algunos indicios que pueden indicar que una cuenta ha sido vulnerada:
- Contraseñas que dejan de funcionar sin explicación
- Inicios de sesión desde ubicaciones desconocidas
- Mensajes o publicaciones que el menor no reconoce
- Compras o suscripciones no autorizadas
- Cambios inesperados en aplicaciones o dispositivos
- Educación digital: clave para la prevención
Para fortalecer la seguridad digital en el hogar, iniciativas como Digipadres —impulsada por SaferKidsOnline— ofrecen recursos para padres, docentes y cuidadores, promoviendo el aprendizaje, el diálogo y la supervisión en el uso de la tecnología.
Con este tipo de acciones, ESET refuerza la importancia de crear entornos digitales más seguros, donde los menores puedan desarrollarse con confianza y protección frente a las amenazas del mundo online.

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