Análisis: Assassin's Creed Valhalla DLC El Asedio a París

 La segunda expansión de historia ya está disponible. Eivor deberá viajar a Paris donde conocerá al Rey Carlos conocido como el Rey Loco. Nosotros ya lo jugamos y te contamos nuestra opinión


El 12 de agosto salió la segunda expansión de historia de Assassin's Creed Valhalla, titulada El Asedio a París.  Luego de completarla, te contamos si vale la pena volver al mundo y a las aventuras de Eivor.

Asssassin's Creed Valhalla se terminó convirtiendo en una de las entregas más largas de la franquicia, con una campaña de no menos de 60 horas. Como si esto fuera poco, expandió 15 horas más su historia con su primer DLC, y al menos, 10 más con esta nueva expansión que traslada a Eivor hacía Paris, donde conocerá al Rey Carlos, Toka, el obispo Gozlin y otros nuevos personajes. 

Al tener la expansión, se abrirá un nuevo evento de misión en la ciudad principal del juego. No es necesario haber acabado el juego para empezar a jugarla, pero al menos que recién estés adquiriendo el juego base, lo más probable es que si te interesa jugar esta expansión es porque ya completaste todo lo que podías hacer ahí. El nivel recomendado para empezar a hacer estas misiones es de 250, pero probablemente si has acabado con todo el contenido anteriormente lanzado en el juego, tranquilamente deberías estar bordeando el nivel 300 de poder. Ojo, que aún así, seguro la gran mayoría de enemigos que encontrarás, tendrán un nivel más elevado, pese a eso, con todo lo que ya debemos tener equipado, podremos acabar fácilmente con todos estos enemigos, incluidos los jefes y enemigos más avezados. 

Esta nueva expansión se realizará en París, y tal como sucedió con la expansión de Irlanda, tendremos un nuevo mapa a la espera de ser explorado. Como punto negativo podemos decir que este mapa es considerablemente más pequeño que el de Irlanda, pero como punto positivo, podemos comprobar que todos los puntos de interés están mucho mejor distribuidos, evitando que hayan muchas zonas "vacías" en el mapa. Una vez nos hayamos metido a esta aventura, será fácil volver a los mapas del juego base, a través del mapa, pero acá también encontraremos tiendas, herreros, misiones opcionales y más, por lo que no habrán muchos motivos para volver en el transcurso de nuevo viaje. 



Salvo pequeñas diferencias, el ritmo del juego en El Asedio a París es igual al juego base, incluso ofrece menos cambios de los que propuso La Ira de los Druidas. El Asedio a París se siente como jugar un nuevo arco del mismo juego en todo sentido. Eso sí, nuevamente se expandirá nuestro árbol de habilidades, encontraremos nuevas destrezas, nuevas armas, equipo, además de conocer nuevos personajes y vivir una de las historias más interesantes que trae el juego en conjunto. El juego es a amplios rasgos más de lo mismo, pero si pudiste completar todo lo demás y estabas ansioso por el nuevo contenido, seguro te caerá muy bien esta expansión.

Esta vez, podríamos decir que solo hay 2 puntos claves totalmente nuevos por lo que se diferencia El Asedio a París del resto de contenido. El primero será la aparición de grandes grupos de ratas, que nos atacarán en lugares cerrados y con poco luz, muchas veces lugares subterráneos.  Estando cerca a la fecha donde la peste negra azotó París, el juego no podía permitirse dejar fuera las ratas. Grupos de roedores atacarán a Eivor y ella no podrá enfrentarlos directamente, por lo que tendrá que ahuyentarlos nuevamente a sus huecos, con ayuda de sus armas, y si es posible, cerrar estos huecos con algún objeto, para que no vuelvan a salir. Si no hacemos eso, bastará unos cuantos segundos para que las ratas hayan eliminado a nuestr@ héroe/heroína.


Por otro lado, tenemos las Misiones Rebeldes, las cuales solo se pueden activar una por una. Son misiones que deberemos buscar personalmente en Francia, solo con el dato de ubicación. Ahí los rebeldes esperarán a Eivor para ayudarla a superar la misión elegida. Una vez completemos los objetivos, deberemos retornar donde Pierre para informar nuestro éxito, iremos subiendo nivel de infamia, pudiendo enfrentar misiones más difíciles y con mejor recompensa.  Ojo que todo esto es completamente opcional y podremos pasarnos todo el Asedio a París, sin necesidad de completar una sola misión rebelde. Aunque sin lugar a dudas, si quieres sacarle provecho a esta expansión, acá podrás duplicar el tiempo de juego que esta expansión te brinda. 

Obviamente París también estará repleto de secretos, como nuevos animales legendarios, misterios y otros contenidos secundarios, que alargarán la vida al juego. El contenido secundario más importante, sin duda, es encontrar las llaves de los ocultos, que nos invitará a registrar e investigar 3 escondites, donde encontraremos también 3 nuevas destrezas y finalmente conseguiremos una arma especial.  Aunque esta misión figure como principal en nuestro apartado de misiones, no es necesario para completar este nuevo arco del juego. Igualmente recomendamos completarla, porque no es nada difícil y tendremos importantes recompensas. 

La duración de esta expansión es considerablemente más corta que La Ira de los Druidas. Digamos que esta vez las historias no se divergen tanto, y todas van siguiendo casi un misma línea. Lo que se muestra como un ritmo rápido en la narrativa, con una historia mucho más sencilla que entender, y con un giro de trama, que si algo sabemos de historia, seguramente ya nos lo esperábamos.


Afortunadamente esta expansión llega solo 3 meses después de la anterior, por lo que no nos costó tanto recordar rápidamente todas las mecánicas. ¿Creemos que aún Vallhalla tiene cosas que ofrecernos? Sí y no, por un lado, cada vez que nuestro personaje vuelve a casa, nos da una sensación familiar. Jugar tanto con Eivor, y saber cuanto tiene para explotarse estas invasiones vikingas, nos hace pensar que no sería descabellado más expansiones de historia en un season pass 2. Por otro lado, el factor sorpresa ya se ha perdido para nosotros, por lo que cuando se anuncia una nueva expansión, prácticamente ya sabemos a lo que vamos. Por lo que nuestra respuesta sigue siendo un dilema. 

El juego ya tiene un tiempo con vida, casi un año y es bueno ver que esta vez ningún bug malogró nuestra experiencia de juego, obligándolos a volver al menú principal o algo por el estilo. Para sorpresa nuestra, esta vez ni siquiera vimos los bugs inofensivos, como NPC o enemigos levitando y cosas por el estilo. Algo muy grato, ya que este tipo de bugs abundaban en los primeros días de lanzamiento del juego. 


A diferencia del resto de contenido, esta vez pudimos embarcarnos al Asedio a París con una RTX 2080 TI Founders Edition, teniendo una experiencia de juego superior a la que podrían ofrecernos una PS5 y Xbox Series X, las cuales no pueden llegar a los 4K nativos. Con esta tarjeta de NVIDIA, pudimos jugar tranquilamente a 4K en Muy Alta a 60 fps fluidos, mientras que en la calidad más alta "Super Alta", tuvimos un rendimiento que oscilaba entre 40 y 50 FPS. Todo esto acompañada 32 de RAM, Procesador i- core 9700 y el juego instalado en una SSD. 



Conclusión: 

El Asedio a París es una correcta y atractiva expansión de Valhalla, que aunque brilla por su historia, no llega a estar a la altura a la Ira de los Druidas respecto a contenido total y nuevos añadidos. Si bien Assassin's Creed ya había visitado París en 1700 con Unity, estando ahora en la época de las invasiones vikingas, mucho más atrás, nos encontraremos con un mapa totalmente diferente que estará esperando ser descubierto.

Una gran excusa para volver al juego, y para que los fanáticos puedan sumarle  unas 10 a 20 horas más a su tiempo total de gameplay, que seguramente para este entonces, ya pasa las 100 horas. 


NOTA

78/100





 



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